En Facebook, en particular y, en las redes sociales en general, lo correcto es que cada cual publique en su propio muro, es decir en el espacio correspondiente al perfil personal. En los muros de los demás, cuando ellos publican algo, lo aconsejable es que el resto señale que algo le gusta o hagan comentarios.
Cuando alguien considera que lo que uno de sus contactos ha publicado en su muro es interesante para el resto de sus amigos, existe la opción de compartir y eso es de hecho una muestra de reconocimiento a lo publicado por el propio amigo.
Lo que esta fatal y no se debe hacer nunca es invadir el muro de los demás. Esa actuación incumple las Normas de Netiqueta (http://www.monsoriu.com/2010/02/11/netiqueta-en-las-redes-sociales/) pero, en cualquier caso, es un completo abuso. Es como ir a ensuciar un jardín ajeno. Si alguien tiene mucho interés en que su amigo o amiga vea algo, siempre se lo puede enviar por correo electrónico de modo privado. Yo no aconsejo utilizar la mensajería interna de Facebook para estos propósitos ya que un 30% de los usuarios accedemos a las redes sociales desde los móviles y esos mensajes internos con anexos, desde el móvil, a veces no se pueden responder y otras son un auténtico suplicio.
Con todo hay gente que no ve la forma de educar a sus amigos, de pedirles que por favor que no invadan su muro, de ser suficientemente asertivo y reivindicar para su uso el espacio que le corresponde. A veces es debido a que muchas personas usan Facebook con un conocimiento muy pobre de la herramienta. Tampoco se fijan demasiado ni muestran a lo mejor la curiosidad necesaria para aprender lo suficiente. Eso se traduce en que esas personas escriben mensajes donde se les ocurre.
En otras ocasiones quien coloniza los muros ajenos no es un amigo de verdad. Se trata de algún conocido tal vez del ámbito laboral, que se empeñan en invadir los muros ajenos de otros como un modo rápido y barato de lograr promoción a costa de ensuciar los espacios de los demás y llenárselos de infobasura. Lo que es de interés para nosotros no tiene porqué serlo para nuestros amigos y mucho menos para los amigos de nuestros amigos.
Como algunos son muy abusones, y por más que se lo expliquen sólo miran su supuesto beneficio sin ni tan siquiera considerar que suponen una molestia a los demás, los usuarios están poco a poco cerrando los muros a las publicaciones ajenas y así toman el control de lo que en ellos se exponga.
Para evitar que otros publiquen en tu muro de Facebook hay que ir al Menú superior derecho y ahí seleccionar Opciones de Privacidad. En ellas hay que fijarse en la primera en donde pone en español algo así cómo: “Cómo te conectas“, hay que hacer clic en editar opciones de configuración y donde indica: “Quien puede publicar en mi muro” se selecciona: “Sólo yo“. Seguidamente hacemos clic en guardar y asunto resuelto.





Un general americano al día, por lo menos.
Mi perfil en Skype esta en inglés porque es el idioma que yo siempre he empleado en todas las aplicaciones informáticas y muy especialmente en las relacionadas con Internet. No si será por eso, o por la foto que hay en el perfil , que es por cierto la misma que tengo en este blog -y en la que se ve claramente que soy una mujer-, pero el asunto es que todos los días recibo una solicitud de nuevo contacto de alguien que afirma ser un general del ejercito americano.
La solicitud viene acompañada de un chat en el que el supuesto general se presenta más o menos así: “Hi, i am General John Allen, US Army General in Afghanistan for peace keeping mission! i just register as a skype user looking for friend all over the world.” Es decir, “Hola, soy el general John Allen, general del ejército americano destacado en Afganistán en una misión de paz. Acabo de registrarme como usuario de Skype y busco a alguien en todo el mundo para amistad”.
Hay variantes del mensaje anterior que son mucho más directas y en las que el general añade que es divorciado o viudo con un hijo o que se ha interesado por mi porque considera que tengo un perfil muy interesante. Si buscas por Internet, si que existe ese general porque en Estados Unidos la mayoría de ellos tienen un completo perfil en Wikipedia como podemos ver en el ejemplo anterior: http://en.wikipedia.org/wiki/John_R._Allen.
Sin embargo, cuando uno busca un poco más por Google hay aspectos de la biografía del general que no se corresponden con lo que el sujeto que pretende mantener una charla afirma. Pueden ser sus estudios, puede ser su lugar de nacimiento o bien su estado civil o el número concreto de hijos y la edad de los mismos.
Otra cosa que chirría es el nivel de inglés del general. Es de suponer que un militar de tan alto rango tiene una elevada formación y saber estar y su inglés suele ser en consecuencia bastante aceptable. En cambio quien trata de conectar con mujeres europeas a través de Skype tiene un penoso nivel de inglés. Sus formas son impropias de un oficial a los que me consta que les instan a ser exquisitos tanto dentro como fuera de la red sea cual sea el canal de comunicación que empleen.
Podría dar muchas más explicaciones pero por no aburrir a quien esto lea, concluiré explicando que quien trata de suplantar, con bastante poca precisión, el perfil en Internet de cualquier general americano en realidad probablemente resida en Ghana o en Nigeria y suele ser joven. Esta es una modalidad del famoso timo nigeriano que tan bien les ha funcionado por correo electrónico. En esta ocasión tratan de conectar con mujeres europeas por Skype a las que intentan seducir.
Estos delincuentes en su argumentación siempre sostienen que sus intenciones son serias, que buscan una relación que concluya en matrimonio y que no tienen inconveniente, en cuando tengan un permiso el próximo mes, en venir a verte. Da igual que seas española que sueca. Yo les he hecho creer que soy de otro país europeo y la pauta de comportamiento es idéntica. De hecho tampoco tienen problemas en decir que les encanta tu país y que se vendrán a vivir aquí, caso que eso sea para ti una condición no negociable.
Si les sigues el juego para ver que quieren ellos tratan de conocerte y se presentan como unos mirlos blancos como futuros esposos.
Sin embargo, una vez creen que te tienen conquistada, sale la verdadera razón de todo este montaje. Te cuentan que han encontrado un cargamento de oro que no tenía dueño y que están interesados en enviarte una parte a España para que se la guardes mientras ellos vienen. Para ello te piden la dirección física. También te pueden llegar a pedir una cuenta de banco para hacerte un ingreso con cualquier excusa, como por ejemplo que con su cuenta de Estados Unidos no pueden operar en Europa, en tanto llegan ellos.
No estoy muy segura de que ocurre a continuación porque obviamente jamás he dado mi dirección, ni mi cuenta del banco. Hacerlo me parecería una locura. El tráfico internacional de metales preciosos se puede considerar un delito. Y encima, te pueden enviar oro un loro o varios kilos de cualquier droga. Tampoco es legal aceptar en tu cuenta ingresos injustificados de dinero. De aceptarlo podrías formar parte de una red de blanqueo de dinero, lo cual tampoco es buena idea.
Lógicamente cuando les expongo lo anterior y no me presto a que me envíen nada, se ponen ultrapesados y comienza a quedar clarísimo que ese era su verdadero objetivo. Tratan de apelar a tus sentimientos y decirte lo mucho que te quieren. En este punto de la relación la verdad es que se comportan de un modo tan pueril como patético. Por cierto, ignoro que sucede si les aceptas o si sostienes con ellos videoconferencias porque nunca ha sido mi caso. Mi afán de investigación no pasa por el uso de la webcam.
Antes de llegar aquí, puedes bloquearlos de entrada. También es de ayuda pedirles su número de identificación en el ejercito americano. Lo que no les ahuyenta especialmente es que les digas que estas casada y enamoradísima de tu marido. En ese caso pueden llegar a insistir en ser amigos o en preguntarte a que te dedicas o a que se dedica tu marido para tratar de hacer negocios relacionados con oro o con inversiones y buscar tu asesoramiento profesional.
En cualquier caso, y por finalizar, he escrito este mensaje para alertar a cuantas más mujeres mejor de que estos tipos lo único que buscan es usarlas vilmente en redes internacionales de todo tipo de ilegalidades. Buscan a mujeres que están desesperadas por encontrar a un marido y explotan las debilidades emocionales de las pobres. El mejor modo que se me ocurre de ayudarlas es desesmarcarar a estos fulanos y tener claro que los generales americanos en Afganistán no se dedican a ir pidiendo en matrimonio a la primer mujer que se encuentran por Skype.