En un mundo laboral cada vez más dominado por las redes sociales resulta poco acertado y nada profesional que potenciales candidatos a un empleo, y en especial aquellos que en su currículum afirman haber seguido cursos relacionados con la web 2.0, sigan enviando a las empresas y organizaciones curriculums como se hacía hace quince años. No es de recibo ya remitir a las cuentas de correo de las empresas mensajes con un currículum adjuntado en un archivo en formato PDF y menos aún como documentos Word. No se debe hacer, entre otras razones, porque jamás se deben remitir archivos adjuntos no solicitados sin el consentimiento previo de quien los va a recibir. Sin embargo, es así como lo hace la mayoría de gente causando una pobre impresión en quien tiene a lo mejor la posibilidad de emplearle.
En mi modesta opinión, si alguien quiere demostrar que tiene ciertas habilidades en el campo de las redes y medios sociales debe presentar un currículum lo más socializado posible. Para ello sería aconsejable que el candidato:
-Elaborara previamente un videocurrículum y ofreciera el enlace al mismo en el mensaje de contacto con la empresa u organismo en el que le gustaría trabajar. Si se dominan varios idiomas este es un excelente modo de demostrarlo de una forma muy competitiva. Para realizar el videcurrículum se pueden emplear herramientas que sirven justo para ello como Tumeves (http://www.tumeves.com) donde también se dan consejos sobre cómo elaborar un videocurrículum. Otras que se pueden usar son:
-Enviara además un enlace al perfil del candidato en las redes sociales profesionales en las que estuviera presente, en especial, Linkedin. En el mismo se podría comprobar si se forma parte de, por ejemplo, las asociaciones de antiguos alumnos de las universidades que corresponda o si se es socio de otro tipo de asociaciones, colegios profesionales y entidades de todo tipo.
-Y también añadiera el enlace al perfil abierto a la cuenta de Delicious donde, quien le va a contratar, podrá ver qué enlaces está compartiendo de forma generosa con el resto de miembros de la comunidad y qué es lo que de verdad le interesa. Si alguien afirma estar muy interesado por la innovación y jamás guarda un enlace relacionado con esta temática, resulta poco coherente.
-Mucho mejor si expone que mantiene un blog que puede dar a conocer y también cuenta en Twitter, Flickr, Youtube, Scribd, Slideshare, Google Plus y Quora.
-Por supuesto, da especial buena imagen enviar la ruta directa al perfil de Facebook que aunque alguna gente lo considera de uso personal, lo bien cierto es que es el perfil que más interesa a las empresas. Quien nada tiene que ocultar y quien además tiene clarísimo que los perfiles, por cerrados que estén, son públicos y con publicidad, no tendrá inconveniente alguno en que un potencial empleador lo vea. A la gente ya no se le contrata sólo por lo que dice de sí mismo en su curriculum. Interesa mucho conocer sus valores, entorno y el modo que tiene de relacionarse con otras personas. Todo esto es lo que se ve en las redes sociales y lo que hace que haya gente que por medio de las mismas encuentre empleo en tanto que otras personas se sabotean días tras días las posibilidades de tenerlo.
-Como es bien sabido, “lo bueno, si breve dos bueno”, así que no hay que contar la vida de uno destacando lo mucho que le gustaría trabajar en la empresa con la que contacta. Es bastante más práctico enviar una breve relación de enlaces donde quien tenga que comprobar las habilidades del candidato, podrá hacerlo de modo mucho más práctico y rápido.
Cómo presentar un curriculum a una Empresa 2.0
En un mundo laboral cada vez más dominado por las redes sociales resulta poco acertado y nada profesional que potenciales candidatos a un empleo, y en especial aquellos que en su currículum afirman haber seguido cursos relacionados con la web 2.0, sigan enviando a las empresas y organizaciones curriculums como se hacía hace quince años. No es de recibo ya remitir a las cuentas de correo de las empresas mensajes con un currículum adjuntado en un archivo en formato PDF y menos aún como documentos Word. No se debe hacer, entre otras razones, porque jamás se deben remitir archivos adjuntos no solicitados sin el consentimiento previo de quien los va a recibir. Sin embargo, es así como lo hace la mayoría de gente causando una pobre impresión en quien tiene a lo mejor la posibilidad de emplearle.
En mi modesta opinión, si alguien quiere demostrar que tiene ciertas habilidades en el campo de las redes y medios sociales debe presentar un currículum lo más socializado posible. Para ello sería aconsejable que el candidato:
-Elaborara previamente un videocurrículum y ofreciera el enlace al mismo en el mensaje de contacto con la empresa u organismo en el que le gustaría trabajar. Si se dominan varios idiomas este es un excelente modo de demostrarlo de una forma muy competitiva. Para realizar el videcurrículum se pueden emplear herramientas que sirven justo para ello como Tumeves (http://www.tumeves.com) donde también se dan consejos sobre cómo elaborar un videocurrículum. Otras que se pueden usar son:
-Enviara además un enlace al perfil del candidato en las redes sociales profesionales en las que estuviera presente, en especial, Linkedin. En el mismo se podría comprobar si se forma parte de, por ejemplo, las asociaciones de antiguos alumnos de las universidades que corresponda o si se es socio de otro tipo de asociaciones, colegios profesionales y entidades de todo tipo.
-Y también añadiera el enlace al perfil abierto a la cuenta de Delicious donde, quien le va a contratar, podrá ver qué enlaces está compartiendo de forma generosa con el resto de miembros de la comunidad y qué es lo que de verdad le interesa. Si alguien afirma estar muy interesado por la innovación y jamás guarda un enlace relacionado con esta temática, resulta poco coherente.
-Mucho mejor si expone que mantiene un blog que puede dar a conocer y también cuenta en Twitter, Flickr, Youtube, Scribd, Slideshare, Google Plus y Quora.
-Por supuesto, da especial buena imagen enviar la ruta directa al perfil de Facebook que aunque alguna gente lo considera de uso personal, lo bien cierto es que es el perfil que más interesa a las empresas. Quien nada tiene que ocultar y quien además tiene clarísimo que los perfiles, por cerrados que estén, son públicos y con publicidad, no tendrá inconveniente alguno en que un potencial empleador lo vea. A la gente ya no se le contrata sólo por lo que dice de sí mismo en su curriculum. Interesa mucho conocer sus valores, entorno y el modo que tiene de relacionarse con otras personas. Todo esto es lo que se ve en las redes sociales y lo que hace que haya gente que por medio de las mismas encuentre empleo en tanto que otras personas se sabotean días tras días las posibilidades de tenerlo.
-Como es bien sabido, “lo bueno, si breve dos bueno”, así que no hay que contar la vida de uno destacando lo mucho que le gustaría trabajar en la empresa con la que contacta. Es bastante más práctico enviar una breve relación de enlaces donde quien tenga que comprobar las habilidades del candidato, podrá hacerlo de modo mucho más práctico y rápido.